|
El milagro de hace 50 años
Francisco Carrillo Mora ofreció un extraordinario
pregón del 50 aniversario de la Coronación
El escritor y académico de San Romualdo, Francisco Carrillo Mora,
ofreció en la noche del sábado el pregón conmemorativo
del cincuenta aniversario de la Coronación Canónica de la
Santísima Virgen del Carmen, Patrona de la Armada Española
y de San Fernando. Haciendo gala de un gran don de palabra y de una narrativa
única, el pregonero logró dar a conocer todo lo que aconteció
en San Fernando hace 50 años, cuando los isleños consiguieron
la Coronación Canónica de la Virgen del Carmen, contando
con el empuje del Ayuntamiento, la Armada y los Carmelitas Descalzos.
Francisco Carrillo describió a la perfección la situación
de una ciudad hace medio siglo, destacando En 1951 La Isla es un
pueblo triste. Es un pueblo que madruga mucho y se acuesta cansado. Es
un pueblo que todavía no se ha desprendido del manto de la pobreza;
donde los civiles viven de cortos jornales y de pagas escasas los militares,
pese a sus uniformes y medallas. La Isla es un pueblo triste, pero la
Iglesia también. El hombre para la Iglesia todavía es un
saco de pecados en vez de un fragmento de los divino, portador de vida
eterna, y todo cuando quedaban más de diez años para
el renovador Concilio Vaticano II.
El pregonero resaltó como la intención de coronar a la
Patrona isleña fue todo un revulsivo para la sociedad. Así
dijo, en la Isla, gracias a la Virgen, se están arrinconando
las tristezas. Las misiones de los Padres Carmelitas en las parroquias,
la ilusión reinante en las gentes con la Coronación de la
Patrona, los actos celebrados como preparativos y las vísperas
fueron dados a conocer por Francisco Carrillo.
El pregonero también destacó la labor de los Carmelitas.
La Isla no debiera olvidar nunca que gracias a ellos, no sólo
coronamos a nuestra Virgen del Carmen, sino que gracias a ellos, cuando
más lo necesitábamos, por ellos nos entró un caudal
de Iglesia nueva, de Iglesia fresca, de Iglesia antídoto de la
tristeza, renovadora de la resignación cansina, portadora de la
esperanza viva del hombre nuevo.
El acto culminante de la Coronación Canónica de la Patrona
tiene para Francisco Carrillo un acontecimiento único, Por
eso la explosión de vivas y aplausos cuando la Virgen es por fin
coronada no ha tenido ni tendrá parangón. Este pregonero,
situado estratégicamente en el altar del atrio del Ayuntamiento,
detrás mismo de la mesa donde han descansado las coronas, puede
observar con detalle tanto la ceremonia litúrgica, como el fervor
del gentío que llena la Plaza del Rey. Este pregonero, al recordarlo
ahora, está convencido de que la burbuja existió; que una
campana de vacío, sin aire, sin tiempo, se adueñó
de La Isla para que pudiéramos asistir a un milagro, al milagro
de la sonrisa nueva, de la esperanza cierta, de que vivir nunca es una
rutina cuando se echa el corazón a pelear por la vida y no las
ambiciones. (SAN FERNANDO INFORMACIÓN)
Hoy, conferencia de Ismael Bengoechea
Si el pregón de Francisco Carrillo sirvió para dar a conocer
algo más sobre lo acontecido en San Fernando hace medio siglo,
la conferencia que esta tarde ofrecerá Fray Ismael Bengoechea servirá
también para conocer con detalle que sucedió en San Fernando
con la Coronación Canónica de la Virgen del Carmen. El autor
del único libro existentes sobre la Coronación de la Patrona,
y agotado desde hace años, ofrecerá a las ocho y media de
la tarde una conferencia sobre San Fernando del Carmen, Carmen de
San Fernando, siendo presentado por Fray Jesús Jódar
Alcázar, de la Comunidad de Padres Carmelitas de San Fernando.
Fray Ismael Bengoechea, que estuvo presente en el pregón del cincuentenario
de la Coronación Canónica, destacó como el libro
sobre la coronación se había agotado pronto y éste
había desaparecido en varias ocasiones, y tras ser repuesto, hasta
de la Biblioteca Lobo del Ayuntamiento isleño. En este sentido
señaló que parece que el libro tuviera indulgencia
plenaria. Ha desaparecido de todos lados. Fray Ismael Bengoechea
también salió muy satisfecho del pregón de Carrillo
Mora, al que calificó como un pregón de vivencias,
donde han estado la Virgen, La Isla y El Carmen. (SAN FERNANDO INFORMACIÓN)
Una historia de amor que se traduce en la corona
La corona que la Virgen del Carmen recibió el 12 de octubre de
1951 simboliza para Francisco Carrillo el amor de un pueblo por su Patrona,
como lo demuestran las numerosas donaciones para que se hiciera realidad.
En su pregón, Francisco Carrillo no olvidó a estos devotos
que con sacrificio contribuyeron a hacer realidad la corona que realizara
Seco Velasco. Así dijo nunca se ha ponderado suficientemente,
pero la Hermandad, que lo guarda todo, que todo lo anota, tiene una relación
minuciosa de los donativos que se reciben para costear la Corona. Unos,
los oficiales generalmente, son en dinero, que de forma espontánea,
como un banderín de enganche, se abre en todas las oficinas civiles,
en todas las dependencias, en todas las ayudantías, comandancias
y buques de nuestra Armada. Los particulares, por libre, dan a medida
de sus posibilidades: dinero, los que pueden, y alhajas, los que tienen.
Conmueve leer hoy, cincuenta años después, nombres de personas
conocidas, de reconocida pobreza -no hay que olvidar que en la Isla de
entonces nos conocíamos todos-, cantidades importantes como diez,
veinticinco, cincuenta pesetas; un albañil -¡de los de entonces!-,
y su esposa, cien pesetas, detrás de cada una de las cuáles
se entrevé un enorme sacrificio, un amor infinito. Igual ocurre
con las alhajas: una viuda, sus alianzas de boda; un donante anónimo,
una medallita, recuerdo familiar, historia cierta; dos señoritas
con nombres y apellidos, solteras sin redención, un alfiler de
corbata, unos pasadores, unas monedas de oro, memoria del padre ausente
que las mira complacido desde el retrato del saloncito....
Carrillo destacó lo conmovedor de estas donaciones del pueblo
isleño que de esa forma quiso ser protagonista. (SAN
FERNANDO INFORMACIÓN)
Carrillo repasa la relación histórica
de La Isla con su Patrona
La relación del pueblo de San Fernando con su Patrona y la repercusión
social que en La Isla de mediados del siglo veinte tuvo la coronación
canónica de la Virgen del Carmen fueron los temas que centraron
el pregón de Francisco Carrillo Mora cuando se cumple el cincuenta
aniversario de ese acontecimiento religioso.
El también colaborador de DIARIO DE CADIZ subió al púlpito
del templo carmelitano el sábado por la noche para contar en primera
persona cómo vivió el hecho de la coronación de la
Virgen, pero también dibujó el cuadro de La Isla de la posguerra,
sus anhelos y sus penurias, que hicieron que el pueblo se volcara de forma
unánime en la exaltación de su Patrona.
El de Carrillo no fue un pregón al uso, del estilo de los emocionados
discursos cofrades, sino más bien una narración de los hechos
desde su óptica de observador atento y crítico. Un
buen día empieza a correrse la voz de que hay que coronar a la
Virgen, de que los carmelitas, los señores de la junta de la hermandad,
el Ayuntamiento y la Marina están trabajando para que la Virgen
sea coronada. Y La Isla no quiere quedarse atrás, no quiere ser
sólo espectadora de un acontecimiento que le corresponde por entero;
se trata de su Virgen y quiere estar presente, ser protagonista activa
en todo lo que de forma tan directa le concierne a su Madre.
Con estas palabras relató el pregonero cómo fueron los
años previos a la coronación, en los que el pueblo dejó
a un lado las heridas aún abiertas de la Guerra Civil para unirse
por una causa más importante. Los donativos para adquirir la corona
de la Virgen fueron muy numerosos y llegaron de todas las clases sociales,
según explicó Carrillo.
La devoción hacia la Virgen marinera se extendió por toda
España como una capa blanca y sirvió también
de nexo entre los pueblos. La Virgen está tejiendo, con los
hilos de su amor, una urdimbre nueva en toda España, como si Ella
quisiera envolverla en su capa blanca, como si su voluntad fuera convertir
su capa blanca en pañuelo de bienvenida al puerto más seguro,
recordó el pregonero.
Los años previos a la coronación marcaron un profundo cambio
en la percepción que se tenía de la Iglesia, según
destacó el pregonero del cincuentenario. De la Iglesia triste
de la posguerra se pasó a una Iglesia con un espíritu renovado.
Para nosotros recordó Carrillo, los que éramos
niños entonces, también se derramó el espíritu
renovado de la Iglesia alegre. Y ahora, cincuenta años después
de la histórica coronación, aún quedan retos que
el pueblo de San Fernando debe afrontar para seguir demostrando su amor
a la Virgen del Carmen. Al final de su alocución, el pregonero
instó a los devotos isleños a volcarse con toda su generosidad
en la empresa de conseguir un nuevo trono para la Patrona. (DIARIO DE
CÁDIZ)
"La Iglesia molesta porque es conciencia crítica
Hace una semana, el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, visitó
La Isla para ofrecer una conferencia organizada por la hermandad del Carmen
con motivo del aniversario de la coronación canónica de
su titular. La charla, titulada La Iglesia ante el nuevo milenio
lanzó un mensaje de cara al futuro, aunque tampoco pasó
por alto temas de relevante actualidad.
Monseñor Amigo no elude hablar de ningún tema, ni siquiera
de las polémicas que rodean la Iglesia en la actualidad como los
casos de Gescartera y las profesoras de religión. Vino a La Isla
invitado por la hermandad del Carmen para ofrecer una conferencia sobre
la Iglesia ante el nuevo milenio, una charla en la que no quiso pasar
por alto estos temas. No vamos a eludir hablar de ningún
tema actual e incluso polémico, afirmó el arzobispo
de Sevilla nada más comenzar esta entrevista.
Carlos Amigo criticó el desproporcionado tratamiento
que los medios de comunicación han dado a la Iglesia en los temas
de Gescartera y de las profesoras de religión. Argumenta que en
algunos sectores la Iglesia molesta un poco porque es conciencia crítica
y se pregunta el porqué esta desproporción informativa.
En todo esto veo ticks políticos. A lo mejor un determinado
partido piensa que deteriorando a una institución deteriora también
a otro partido, sin darse cuenta de que todo esto siempre se revierte
y de que son unas armas muy peligrosas. Es como un telón muy grande
pero a la vez transparente. Han querido tapar y sin embargo no han tapado
nada.
La explicación que monseñor ofrece de la implicación
de ciertas instituciones religiosas en el caso de la agencia de valores
Gescartera no difiere de la versión oficial de la Iglesia. No
hay ninguna implicación. Resulta que aquí las víctimas
de unos desaprensivos, por decir una palabra suave, aparecemos como los
grandes culpables cuando en realidad hemos sido engañados.
Sobre estas polémicas, el arzobispo de Sevilla, dice que
al hombre cotidiano le afectan mucho menos que a los medios de comunicación.
A la Iglesia, sostiene monseñor, habría
que darle el premio de empresa modelo. Hay 18.500 profesores de religión
en plantilla. De todos estos, que sólo haya dos casos de duda (aunque
para nosotros no la hay) es insignificante. Por otra parte, también
sorprende que ciertos sectores progresistas sindicales no tengan inconveniente
en clamar por la supresión de la religión en la escuela
y dejar en el paro y destruir 18.500 puestos de trabajo.
Carlos Amigo mostró también su preocupación por
la actual crisis de valores, una crisis que, según el arzobispo,
repercute en todos los sectores de la sociedad, también en la Iglesia.
Si hay una crisis de valores de trascendencia, que indiscutiblemente
la hay, el hombre no piensa en Dios ¿cómo no va a repercutir
esto en la Iglesia? Tenemos que superar una serie de sustitucionismos
que existen hoy día: lo religioso se sustituye por lo cultural,
el valor del matrimonio por el de la pareja, el de la patria por el del
país. También hay una crisis de valores de relación
social, de egoísmo, de individualismo y todo esto repercute en
la Iglesia evidentemente, pero también en la vida política
y social.
La figura de monseñor Amigo ha sido muy criticada durante las
últimas semanas por su postura ante las hermandades sevillanas.
La aplicación de las nuevas normas diocesanas, particularmente
en lo que se refiere a la incorporación de la mujer a las estaciones
de penitencia de las hermandades no ha sido muy bien acogida por ciertos
sectores cofrades. Monseñor, no obstante, niega que exista un conflicto
con las cofradías. De conflicto no hay nada en absoluto,
afirmó Amigo Vallejo categóricamente, son cosas muy
limitadas. Estos pequeños conflictos además son unas veces
señal de vida, de vitalidad en las hermandades. Lo que ocurre es
que, a veces, la renovación de las cosas rechina un poco y hay
que engrasar las ruedecillas del progreso. Carlos Amigo manifiesta
en este sentido ser un defensor de las cofradías: creo que
mi trayectoria durante los 20 años que llevo en Sevilla es lo suficientemente
clara como para saber de mi aprecio enorme a las hermandades y de mi apoyo
hacia ellas. El arzobispo de Sevilla, respecto a este tema, afirma
que ya está solucionado, la participación de la mujer,
sostiene monseñor, es algo completamente asumido en las hermandades.
Que las hermandades son una parte muy importante de la Iglesia es algo
que el arzobispo de la ciudad que tiene más de 60 cofradías
de penitencia tiene perfectamente asumido. En este sentido, Carlos Amigo,
afirmó que en este nuevo milenio las hermandades tienen que
seguir siendo fieles a sí mismas, a su razón de ser. Tienen
que buscar en sus raíces, en su fundación y ver por qué
realmente se constituyeron. Han subsistido a 700 años de historia
precisamente por esta atención a saber coger lo mejor de sus raíces
y al mismo tiempo adaptarse a la evolución. (DIARIO DE CÁDIZ)
Un hombre de Iglesia
Arzobispo de Sevilla Franciscano Estudios de Filosofía y de Psicología
Carlos Amigo Vallejo nació en Medina de Rioseco (Valladolid) en
1934. Comenzó a cursar estudios de Medicina en la Facultad de Valladolid,
pero pronto los abandonó para ingresar en el noviciado de la orden
de Hermanos Menores (franciscanos). Se ordena sacerdote y cursa estudios
de Filosofía en Roma y de Psicología en Madrid. En 1982
es nombrado arzobispo de Sevilla. Antes, desde 1973, había ocupado
el arzobispado de Tánger. (DIARIO DE CÁDIZ)
|