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Dos Décadas

 

Fue a principios de la década de los ochenta, cuando se gesta la fundación de una hermandad en el Barrio del Parque, tras un intento fallido en el Convento de las RR.MM. Capuchinas. Sería la joven parroquia de San José Artesano la que gustosamente acogería a estos ilusionados promotores cofradieros. Su iniciativa llega a buen puerto con su constitución como Junta Pro-cultos en 1982 y la primera salida por las calles de la feligresía en devoto vía-crucis un año después.

En 1984 tuvo lugar la verdadera presentación en sociedad de nuestra hermandad, procesionando hasta la Carrera Oficial en el paso de misterio que cedió (entre otros enseres) la cofradía de Borriquita, tan vinculada a Prendimiento en sus primeros años. Sólo dos imágenes (San Juan y un sayón) acompañaban la expresiva talla que realizara Alfonso Barraquero como Titular.

Muchas vicisitudes se han vivido desde entonces en una hermandad que, rápidamente supo hacerse con los favores, devoción y reconocimiento del barrio en que se asienta. En los siguientes años se van adquiriendo enseres propios y se amplia el grupo de figuras secundarias (San Pedro y soldado del Sanedrín)

1995 es la otra gran fecha unida a la corta historia de la hermandad de Prendimiento, es entonces cuando la dulce imagen de Mª Stma. del Buen Fin atraviesa el dintel de la parroquia escoltada por doce varales. Se darán, a partir de entonces, las mejoras más significativas y presentes para el público cofrade de la ciudad. La segunda mitad de la década de los 90 es rica en novedades y coincide con el traslado a la vanguardista, pero algo fría e impersonal, nueva sede del templo parroquial.

Cumplido el reto que supone tener en la calle cada Martes Santo a los dos Titulares de la hermandad, sus dirigentes, acertadamente proceden a una renovación de los atributos que integran el cortejo. Se hace manteniendo un estilo homogéneo y vistoso en su diseño. Este aspecto del patrimonio cofrade, es muchas veces obviado en otras corporaciones de nuestra ciudad, y suele pasar desapercibido para los fieles que contemplan el discurrir de las cofradías por las calles isleñas. Bandera, Simpecado, Senatus, banderín del Grupo Joven y Guión Sacramental pasarían a integrar uno de los cortejos más completos de nuestra Semana Santa, aunque aún susceptible de mejoras, como los paños de las bocinas o la inclusión de algún que otro atributo más.

Una de las insignias mencionadas, el Guión, evidencia otro gran reto que se propone la cofradía con su configuración, no sólo como hermandad de Penitencia, sino también Sacramental (con toda la responsabilidad que conlleva). No se trata de ampliar alocadamente el título de la hermandad, sino de rendir culto al Santísimo Sacramento con la misma intensidad e importancia que a los otros Titulares.

Progresivamente se van enriqueciendo también, las modestísimas e incompletas andas sobre las que procesiona Mª Stma. del Buen Fin; en este sentido, peana, jarras y, especialmente, los originales respiraderos contribuyen a engrandecer el paso de palio de nuestra corporación. Por si fuera poco, un juego de ciriales portado por acólitos, precederá al paso de misterio, mientras que el palio espera una nueva candelería que esté a la altura del resto de la orfebrería del paso.

La finalización del grupo escultórico que acompañan a nuestro Titular en su paso de misterio (Apóstol Santiago y Judas Iscariote), ha contribuido a realzar aún más la presencia y prestancia de la cofradía en su anual desfile procesional.

Esta evidente evolución durante las dos últimas décadas no debe hacernos caer en la siempre perniciosa autocomplacencia, debemos ser conscientes de que nuestra Hermandad puede y debe mejorar aún en muchos aspectos, y embarcarse en nuevos e ilusionantes proyectos.

Aquí va una arriesgada propuesta personal ¿Qué mejor modo habría de conmemorar las Bodas de Plata Fundacionales, allá por 2007, que viendo a Ntro. Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento discurriendo nuevamente por el Parque Almirante Laulhé a su salida, congregando a todo un barrio, mientras los rayos de sol se reflejan sobre un nuevo paso dorado? El actual ha cumplido sobradamente su misión y, aunque digno, no encaja por su excesiva sobriedad con la línea popular de nuestra cofradía. Muchas de las hermandades isleñas lo están haciendo en los últimos, sustituyendo anticuados y deteriorados pasos, por otros de mejor porte, más valía artística y mayor calidad.

Por todo ello, que sigamos evolucionando sin revolucionar, mejorando desde esta bendita hermandad, para mayor gloria de nuestros Titulares.

Antonio Belizón Ibáñez

(publicado en el boletín Getsemaní de la hermandad de Prendimiento, 2003)

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