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Editoriales de octubre de 2001

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1 de octubre de 2001

Pues como ya comentamos en nuestro anterior editorial, sigue la polémica sobre la Carrera Oficial y la disolución de la cuadrilla de Perdón. Pero hoy vamos a centrarnos en otro tema de actualidad: los pregones. La reciente decisión de la Hermandad de Misericordia de realizar el pregón a la Piedad cada cinco años, demuestra que existe cierto overbooking en este tipo de actos. Son muchas las hermandades isleñas que tomaron la decisión de realizar anualmente pregones a sus imágenes titulares, especialmente desde la década de los 80. Se dan casos en los que en un mismo día hay dos pregones en iglesias distintas, como ocurrió en los casos de Salud y exaltación a la Cruz.

Pero a pesar de los indicios de cierto hartazgo, nace este año un nuevo pregón, esta vez dedicado a la Virgen de los Dolores. Algunas de las personas que a él asistieron afirman que el concepto de pregón esta cada vez más devaluado. Llega un momento en el que los potenciales pregoneros se limitan a realizar una ronda por las diferentes hermandades y asociaciones, hasta llegar a lo más alto, el pregón del Consejo. A pesar de la evidente calidad de muchos de ellos, y el empeño y dedicación que todos ponen, a veces el pregón de turno es una serie encadenada de ripios, prosa endulzada y sobreactuaciones innecesarias; eso cuando no se limitan a la exposición más o menos caótica de vivencias personales; o cuando el pregón es un pretexto para hacer ciertas reinvindicaciones que no han encontrado el eco pretendido en otros foros.

Por cierto, en el editorial de la próxima semana hablaremos de hipotéticas coronaciones canónicas y sobre concesiones de títulos civiles a imágenes religiosas; cuestiones ambas plantedas hace años y que ahora vuelven ha recobrar actualidad en el mudillo cofrade de la Isla.

Para finalizar este editorial, queremos agradecer a todos los visitantes de Isla Pasión el apoyo que han demostrado al nuevos sistema de foros, desde aquí nuestra más sincera gratitud.

8 de octubre de 2001

Cuando queda menos de una semana para conmemorar el Cincuentenario de la Coronación Canónica de la Virgen del Carmen (del que Isla Pasión ha realizado un especial extraordinario), nos damos cuenta que hace precisamente cincuenta años que no tenemos una coronación canónica en nuestra ciudad. Las circunstancias de aquella época era totalmente diferentes a las actuales. Debemos tener en cuenta que el ambiente en el que se coronó a la Virgen del Carmen, fue de lo más propicio, no en vano el "nacionalcatolicismo" impulsaba estas muestras de fervor religioso comunitario. Sin embargo, han cambiado muchas cosas desde entonces.

En primer lugar, partimos del hecho de una jerarquía eclesiástica poco propicia a estas "manifestaciones cofrades", especialmente, cuando se rodean de la pompa y parafernalia de una Coronación Canónica. Quizás en otras diócesis la propia presión de las Hermandades aún posibilite que haya actos de este tipo, incluso con una separación temporal entre una y otra coronación relativamente corta. En el Obispado de Cádiz y Ceuta las cosas son bien distintas, como todos sabemos.

Por otra parte, partimos del hecho (aunque hay quienes lo nieguen) de que San Fernando no es una "Ciudad Mariana", con la excepción importantísima y fundamental de la Virgen del Carmen, en nuestra ciudad pocas son las imágenes de la Madre de Dios que despiertan el nivel de devoción imprescindible para una coronación canónica. A ello debemos unir que, por regla general, sólo imágenes con cierta antiguedad tendrían más posibilidades para una hipotética admisión de su expediente de coronación. Normalmente, si la devoción a una imagen viene de muy atrás, ésta será bastante más considerable que la de una imagen tallada hace pocas décadas.

Partiendo de la premisa de antiguedad, sólo las imágenes de Soledad, Dolores (Nazareno), Esperanza (Expiración), Lágrimas (Columnas), Mayor Dolor (Vera-Cruz), Gracia y Esperanza (Huerto) y Mayor Dolor en su Soledad (Santo Entierro) serían candidatas a una posible coronación. Excluimos a la Virgen de los Dolores de Servitas (Mater Amabilis) por no tratar se una hermandad. Dentro de este grupo, deberíamos tener en cuenta que la imagen de la Hermandad de Santo Entierro, aunque es del siglo XVIII, no se convirte en Titular de la Hermandad hasta los años 70 del siglo XX. El resto de imágenes también presenta ciertos "inconvenientes": la devoción a la Virgen del Mayor Dolor queda eclipsada por la del Crucificado de Vera-Cruz; situación similar con Lágrimas (aunque no tan acentuada); Esperanza es Titular de una hermandad que, aunque con una gran historia detrás, vive unos momentos de estancamiento; de la Virgen de los Dolores, sólo cabe reseñar que hasta finales de los 80 no contó con una veneración pública continuada (pues carecía de altar propio).

Para Gracia y Esperanza y Soledad ya se solicitó su coronación canónica en 1993, que fue denegada como no podía ser menos bajo el obispado de Dorado Soto, y desde entonces no ha vuelto haber nuevos intentos (a pesar de apoyo del barrio pastoreño en los primeros años).

Sólo resta Soledad, que pertenece a l reducidísimo grupo de imágenes de la Virgen María que motivaron la creación de una hermandad. Sin embargo, ¿como coronar a una imagen en la que es tradicional y caracterítico no lucir esta joya? (sustituida por una diadema). Es un caso similar al de la Virgen de la Caridad que, aunque devoción de mediados de los años 40 del siglo XX, se trata de la imagen de dolorosa que más fieles arrastra en nuestra ciudad.

Casi nos olvidamos de la otra imagen de gloria, la Pastora, pero teniendo en cuenta que es la Titular de la hermandad más polémica de San Fernando, quizás fuese poco conveniente plantear un expediente de coronación que no creemos que contase con el apoyo "decidido y firme" de las juntas de gobierno de las demás cofradías isleñas.

Por último, aunque las posibilidades para que otra imagen sea coronada en nuestra ciudad son escasas, aún lo serían menos si, como sería predecible, no habría una, sino tres o cuatro hermandades dispuestas a solicitar una coronación canónica. Éste fue uno de los motivos que se adujeron para la denegación de Gracia y Esperanza, y probablemente volvería a esgrimirse.

15 de octubre de 2001

Cuando ya han pasado tres días de las solemnes celebraciones del Cincuentenario de la Coronación Canónica de la Virgen del Carmen es hora de hacer balance. La meteorología fue adversa los días anteriores, y la jornada del día 12 no parecía ser mucho mejor. Aunque amaneció relativamente despejado, justo a la hora que el paso de nuestra Patrona asomaba por el dintel de la puerta de su templo, el cielo se nubló amenazadoramente, amenaza que se materializó en una lluvia discontinua y de baja intensidad durante buena parte del recorrido hacia el Ayuntamiento.

A pesar de ello, el cortejo llegó hasta el atrio de las Casas Consistoriales, donde procedería a celebrarse el emotivo y ceremonioso pontifical. Durante el mismo, el tiempo fue manifiestamente inestable, lluvias y claros se turnaron durante toda la misa, coincidiendo estos últimos con la subida y bajada del paso de la Virgen del Carmen por la rampa colocada al efecto. Luego se realizaría el traslado a la Iglesia Mayor, donde estuvo expuesta durante la tarde (con una climatología estupenda), hasta que se inició el camino de regreso a la Iglesia Conventual. Poco después de la recogida, volvería a llover, y esta vez con bastante intensidad. Afortunadamente, todas las celebraciones externas de este Cincuentenario pudieron celebrarse adecuadamente.

Hasta aquí una exposición objetiva de los hechos, pero ahora nos toca comentar aquellos aspectos susceptibles de una interpretación personal. En primer lugar, la asistencia de fieles y público en general no fue todo lo multitudinaria que se esperaba, al menos en todo momento. El número de personas que presenciaron la salida desde la Iglesia del Carmen fue discreto, al igual que durante el recorrido hacia el atrio consistorial. Mientras, la Plaza del Rey, estaba prácticamente vacía y sólo cuando llegó el praso de la Patrona, se incrementó notablemente el público asistente. Durante el pontifical, y en la procesión hacia la Iglesia Mayor sí puede hablarse ya de asistencia multitudianaria, al igual que en el regreso a la Iglesia del Carmen y posterior recogida, con lo aledaños del templo llenos a rebosar.

Sobre el tan esperado y anunciado exorno extraordinario, sólo cabe hablar de decepción. Los resposteros repartidos por el itinerario no eran muy numerosos, además de ser demasiado austeros, llegando a pasar desapercibidos. Lo ideal hubiese sido colocarlos en las farolas, como se ha hecho con la nueva fiesta local del 24 de septiembre; y haber elegido como motivo principal el hermoso y original logotipo que ha servido de anuncio de las celebraciones festejadas este año en honor a la Reina del Carmelo (centenaria como Patrona de la Armada y cincuenta años desde su Coronación).

Por otro lado, los arcos erigidos en la Plaza del Rey eran, sencillamente, de un discutible gusto. El color elegido era bastante inapropiado, por ser demasiado llamativo y estridente, la única explicación para haber elegido dicho tono puede ser el color elegido para decorar la capilla de la Virgen del Carmen tras su reciente restauración (que coincidió con las mejoras en su altar). Además, parecían estar a medio terminar, con unos escudos vacíos colocados en lugar destacado. Se anunció que estarían basados en los arcos que se levantaron en 1910 para conmemorar el Centenario de la Cortes, incluso hubo algún periodista que adelantó que las columnas que sustentarían los arcos serían salomónicas, una de dos, o no ha visto una columna de este tipo en su vida o las columnas se pusieron tiesas de la lluvia. Desafortunadamente, lo que se esperaba con expectación como algo novedoso y llamativo, no ha gustado a la mayoría de los que lo vieron. Ahí están para otras ocasiones los ejemplos a seguir de Cádiz o Sevilla.

También sorprendió la decoración del atrio y fachada del Ayuntamiento. Si en 1996 (175 aniversario del Patronazgo sobre San Fernando) se intentó evocar el ambiente de la Coronación Canónica (toldos, remos cruzados, salvavidas, etc), ahora cuando se celebra precisamente dicha coronación se opta por una decoración demasiado uniforme y que prescinde precisamente de los elementos antes citados, a juego en el color con los poco memorables arcos.

Por otra parte, la improvisación y falta de previsión fue apabullante en lo que se refiere a las pruebas de sonido. Con la Virgen ya a medio camino del Ayuntamiento, podía escucharse en la Plaza del Rey música de saxofón poco apropiada para lo que vendría luego. Y con el cortejo ya en plena plaza aún estaban ajustándose los micrófonos. También pudimos ver durante la ceremonia como no fueron pocos los estandartes de hermandades que cayeron al suelo, cruz parroquial del Carmen incluida (quedando doblada para todo el resto del día).

Estos pequeños fallos, subsanables en próximas ocasiones, no empañaron (aunque tampoco contribuyeron a realzar) estas solemnes celebraciones de la querida y popular Hermandad del Carmen. Con la vista puesta ya en el Cincuentanario (en 2005) de la doble proclamación de la Patrona de San Fernando como Alcaldesa Honoraria de la ciudad y Capitán General de la Armada Española. Fecha en las que no sería descabellado ver procesionar a Nuestra Señora del Carmen Coronada sobre un paso de plata. Templete sobre el que hablaremos en nuestro próximo editorial.

 

29 de octubre de 2001

Como adelantamos en nuestro anterior editorial, hoy daremos nuestra opinión sobre la decisión de la Hermandad del Carmen (tomada hace una año aproximadamente) de hacer procesionar a la Patrona de San Fernando sobre un paso de templete realizado en plata de ley.

El boceto de dicho paso fue presentado en sociedad en vísperas de la salida anual de la Virgen del Carmen en el mes de octubre. Dicha salida fue la última (al menos hasta ahora) en la que pudimos ver a la Reina Carmelitana cobijada bajo un palio. Es paradójico que la primera Virgen en ir bajo palio (allá por la década de los años 20 del siglo pasado), vuelva ahora al decimonónico templete. El primer paso en prescindir del palio se dió (hace años) con la decisión de no utilizarlo en la salida de Nuestra Señora del Carmen en la festividad del Corpus.

La necesidad de un nuevo paso para la Patrona se estaba haciendo evidente. Es muy cierto que, a pesar de la antiguedad y encanto del palio actual, éste no era del todo proporcionado, no olvidemos que tiene sólo ocho varales, pero pocos esperaban que se optara por el templete. El diseño del nuevo paso se ha encargado al orfebre sevillano Jesús Domínguez, del que tenemos numerosas obras en San Fernando (entre ellas, urna de Santo Entierro o toda la orfebrería de Ecce-Homo).

Aunque la gran mayoría destaca la belleza del diseño, no son pocos los que opinan que este tipo de paso tiene muy poca movilidad y que la rigidez del mismo trastocará la imagen que tenemos de la Virgen del Carmen en la calle. Ya sabemos lo que es un templete, ahí tenemos desde 1995 a Servitas, y la mencionada carencia de movilidad se hace evidente, algo que no desluce para nada la estación de penitencia de dicha Orden (por el propio carácter que ésta tiene), pero creemos que caso bien distinto es el de la hermandad carmelitana. Quizás un nuevo palio ricamente bordado hubiese sido más acertado,o incluso portar a la Santísima Virgen a cielo descubierto.

Algo que tampoco queda reflejado en el boceto es la iluminación del paso, en el boceto no aparecen faroles ni candelabros, y poco es el espacio que queda para una hipotética candelería. Tampoco debería extrañarnos esta ausencia, pues tenemos el ejemplo cercano de la Patrona de Cádiz, la Virgen del Rosario, cuyas andas procesionales carecen de cualquier tipo de iluminación.

El tiempo nos dirá si la decisión ha sido acertada, aunque lo que es innegable es que será una nueva joya para la orfebrería cofrade de San Fernando, lo único que ponemos en duda es la aceptación popular que tendrá la sustitución del popular movimiento del palio por la sobriedad del rígido templete.

Aprovechamos este editorial para recordaros que para la descarga de vídeo hay que seguir las nuevas instrucciones. Asímismo, estamos trabajando para ofreceros en breve vídeos de corta duración optimizados para verlos a pantalla completa, y otros del formato habitual pero con duraciones que rondarán entre 30 segundo y un minuto.

 

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