pero a partir del siglo XIII adquiere mayor importancia con la bula
de Urbano IV que decretó su celebración (también
de forma externa) el jueves siguiente a la octava de Pentecostés
(luego trasladado a domingo), festividad conocida como del Corpus Christi.
La elección de este motivo para esta hornacina tiene su origen
en que en la finca de enfrente se encontraba el Colegio de Pascua (desde
finales del XIX Colegio La Salle).
Descripción de la hornacina: situada
sobre el vano de entrada a la vivienda se compone de unas molduras que
en su parte superior tienen forma triangular a modo de frontón,
todo ello sirve de marco al azulejo.
Situación:
Calle Real.