Historia del culto: el tema mariológico
de la Coronación de la Virgen tiene una gran tradición.
Se simboliza la coronación de la Virgen como Reina de los Cielos
y la Tierra por Dios, representado en sus tres personas, que de este
modo la elevan al rango supremo en el linaje humano y en el linaje celestial.
Al mismo tiempo, se rinde culto a la Santísima Trinida, misterio
clave de la Fe católica. Tal es su importancia, que una pequeña
diferencia con las iglesias orientales, supuso la separación
de las mismas (cuestion del "filioque"); pues la doctrina
católica sostiene que el Espíritu Santo procede del Padre
y del Hijo, mientras que los ortodoxos mantienen que procede del Padre
por el Hijo.
Descripción de la hornacina: de
considerable dimensiones, se configura como una elaborada orla ornamental
basada en motivos geométricos que rodea al azulejo.