![]() ![]() |
|||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
|
Longinos
|
|||||||
| 10/04/2002 | 19/04/2002 | 17/05/2002 |
|
|
|
|
|
|
Ante todo y en primer lugar, quiero agradecer a los responsables de esta web la oportunidad que me brindan para poder dar mi particular punto de vista sobre todo lo que gira en torno a las cofradías de San Fernando. Quiero incidir sobre este aspecto, "mi particular punto de vista", no es mi intención sentar cátedra, pero sí aportar mis ideas en aquellos ámbitos en los que es plausible una pluralidad de posicionamientos. En los primeros artículos me dedicaré a analizar, de forma subjetiva claro está (pero no necesariamente tendenciosa y dogmática), lo acontecido en la azorosa y desafortunada, meteorológicamente hablando, Semana Santa del año 2002. No es mi deseo levantar polémicas innecesarias, ni dar carnaza a ciertos figurines oficiales de nuestro mundillo cofrade que se autoproclaman censores y guardianes de la ortodoxia capillita, allá ellos con sus particulares y absolutamente estériles cruzadas. No me demoro más, comenzaré por las hermandades que procesionaron en el, prácticamente estival, Domingo de Ramos. BORRIQUITA: caso atípico el de esta cofradía, que vió como en octubre dimitía su hermano mayor; oficialmente por motivos de salud. Y es cierto, su salud debió resentirse sobremanera al ver que no contaba con ningún apoyo de "su" junta de gobierno. Con una actitud posiblemente demasiado mística en la forma de llevar la hermandad, acabó enfrentado al resto, y enemistando a diversos colectivos relacionados con la, cada vez menos, lasaliana cofradía. Cierto periodista tomó partido de forma descarada por el dimitido, y esto no sentó nada bien en el seno de la cofradía; cofradía que ha recibido como agua de mayo la vuelta del anterior hermano mayor, lo que parece constatar la existencia de "dinastías" cofrades en las que el gobierno de una hermandad se reviste de formas casi monárquicas. Centrándome en la salida procesional, empezaré por el acompañamiento musical; el del palio es ya tradicional y demuestra su buen hacer cada año la banda puertorrealeña, sin embargo en el paso de misterio, son varias las voces (también surgidas del seno de la cofradía) que creen más adecuada una agrupación musical, quizás sólo sea cuestión de tiempo. Sigamos con el paso de Cristo Rey, no se comprende el vaivén en el exorno floral, vuelven los tonos rojos, justificándolos en el carácter sacramental de la hermandad, no obstante, el rosa es litúrgicamente el color más apropiado. En todo caso siguen, sorprendiendo por su originalidad (a veces demasiado atrevida), las flores que engalanan el paso de palio en el que procesiona la Estrellla que guía nuestra Semana Santa. En cuanto al cortejo, se observa un cada vez más acusado descenso en el número de hermanos que visten de hebreo (no así de hebrea) y sigue sin entenderse la supresión de las capas en los hermanos de fila (a principios de los 90), mientras que sí se mantiene la de los miembros de Junta, distinción nada justificada en una "hermandad", donde no debe haber rangos. Como nota positiva, los atributos que se han ido incorporando en los últimos años demuestran una apuesta por la calidad, tanto en los materiales como en el diseño, salvo el banderín de San Juan Bautista, cuya imagen parece salida de un tebeo de la posguerra. Resumiendo, una hermandad bullanguera, como es absolutamente lógico, ¿si no lo es la Borriquita cuál lo va a ser?, aunque ciertas brusquedades en los mecíos podrían eliminarse, sobretodo de cara a la conservación de sus populares imágenes. Imágenes que han sido vestidas con bastante buen gusto en lo que a Titulares se refiere, no tanto por lo que respecta a las secundarias. Por cierto, el paso de Cristo Rey cada vez parece más pequeño, y el truco de eliminar las coronitas de las tulipas no evita que San Pedro parezca un hombre a un candelabro pegado (todo dicho sea de paso, sin nigún ánimo de ser irreverente). De su recorrido destacan, como ya es habitual, el paso por la Plaza del Rey (con el mágnífico y monumental entorno) y, especialmente, el transcurrir por las Siete Revueltas donde el barrio se vuelca y hace de sus calles una nueva y jubilosa Jeruslaén. HUMILDAD Y PACIENCIA: joven hermandad que ha conseguido no sólo hacerse un hueco en el Domingo de Ramos, sino casi convertirse en la hermandad señera del día. Sin embargo, las modificaciones en el itinerario con la supresión de la Alameda Moreno de Guerra, no han sido del agrado de casi nadie. Tras sus paso por Carrera Oficial, y hasta las inmediaciones de la Compañía de María, el transcurrir de la hermandad era de lo más deslucido que pueda imaginarse, no descubro nada al decir que la calle Real no es calle "cofradiera". La hermandad tiene como uno de sus grandes e inmediatos objetivos la realización de un nuevo paso para su titular. No se conocen bocetos, pero sabiendo como tratan el tema de los estrenos en esta hermandad, no creo que ni en el CESID sepan como van a ser las nuevas andas sobre las que procesione el Señor de la Ardila. Madera y orfebrería han sido los materiales elegidos, la premura con la que parece que quieren acabarlo no debe hacernos esperar grandes virguerías en el diseño, las prisas nunca son buenas cuando hablamos de patrimonio cofrade. Acompañamiento musical de categoría en el Cristo y discutido por muchos (que no por mí) en la Virgen. Virgen de las Penas que llevaba el exorno que empieza a ser habitual en este palio de enormes dimensiones. La inclusión de María Magdalena y San Juan recuperó una imagen típica de la centuria decimonónica, pero perdida en el siglo XX; lo único objetable es que este palio no es para verse de perfil y el número excesivo y casi asfixiante de borlones. En materia de atributos la hermandad aún tiene que mejorar, los "bordados" actuales demuestran más ganas e ilusión que verdadera maestría. La carga de la JCC muy buena, saben hacer lucir estos pasos en lugares claves, como el "callejón del grito" o la Alameda del Carmen; y no sólo eso, además cumplen los horarios en uno de los recorridos más kilométricos de la Semana Santa isleña. En líneas generales, una hermandad de barrio que con esfuerzo y tesón va superándose año tras año. COLUMNA: la hermandad decana del día y, al mismo tiempo, la más joven del grupo de las denominadas históricas (anteriores en su fundación al siglo XX). Comparte con Humildad y Paciencia el protagonismo que antes disfrutaba en solitario tras la temprana recogida de Borriquita. A pesar de ser una hermandad del centro de la ciudad es, como siempre lo ha sido, una hermandad popular y alegre. En el paso de misterio parece haberse consolidado el friso de claveles como ofrenda floral a los pies de Ntro. Padre Jesús atado a la Columna, opción en el exorno que es la única alternativa a los centros, sin embargo ni una ni otra alternativa terminan de ser el arreglo perfecto e idóneo. El paso en sí mismo, considerado por muchos de sus hermanos como el paso por excelencia de nuestra Semana Santa, en verdad lo es ... de la Semana Santa de hace medio siglo. Fue un buen paso en su momento, ajustado a las limitaciones que vivían las hermandades isleñas en aquello tiempos, no obstante va siendo hora de plantearse una sustitución. No se trata de una joya de la talla cofrade, con lo cual parece un sinsentido que la hermandad persista en una continuación restauración del mismo. Los hermanos de Columna deben ser valientes y optar por uno de nueva realización y, ¿por qué no?, de nuevo diseño. El palio de esta cofradía también merece sus propias consideraciones. Es innegable que Mª Stma. de las Lágrimas luce un exorno floral destacado, normalmente saben conjugar innovación con buen gusto y exquisitez, como así ha sido nuevamente este año; los tonos rosas parecen afianzarse como los preferidos. Este año no hemos podido contemplar una nueva fase en la restauración del manto, debido a la enfermedad de su responsable, desde aquí le deseo una pronta mejoría, si es que es posible, y no entro a valorar un trabajo que ha sido discutido en el mundo cofrade de la ciudad. En líneas generales, el palio merece una restauración y renovación en profundidad, sustituyendo los bordados de "recorte" por otros de mayor calidad, como así lo merece la Reina de la calle San Nicolás. Calle San Nicolás que este año no ha visto las barbaridades que el año pasado se cometieron contra las benditas imágenes Titulares, la brusca carga del año pasado se ha visto sustituida por una algo más comedida, sin perder los rasgos de isleñismo popular que tan del gusto son en la mayoría del público. Se aprecia que la cuadrilla de hermanos (que vino a sustituir a la Nicolás Carrillo, cuya autoproclamada heredera parece ser la asociación La Cuadrilla) va madurando poco a poco; aunque la carga sea siempre fuente de polémica en muchas hermandades, más aún si se trata de cuadrillas de hermanos, no debemos olvidarr que ya hay cabildo a la vista y que "algo" se mueve en Columna, especialmente "bajo los palos", aunque si somos precisos es en realidad fuera de ellos. La hermandad se enseñorea ya desde La Herrán, en una especie de prólogo a la apoteosis que supone el barrio de la Iglesia, y que culmina con la muy esperada recogida (que tuvo lugar con algo de retraso). Finalizaré destacando el acierto en la elección de la Agrupación Musical Municipal para el palio, así como el reconocimiento que merece la hermandad al mantener una agrupación musical propia, acompañamiento musical que parece el más adecuado en los pasos de misterio, o al menos eso es lo que piensan los aficionados a la música cofrade.
|
|||||||
|
Visitas
desde el 16 de julio de 2001:
|
|||||||