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Malas Costumbres

por
"Palquillo de horas"


Malas Costumbres (I): Los pitos, silbidos y demás actos públicos de mala educación.

Sean estos artículos para resaltar las costumbres, modas o como ustedes quieran llamarlo de las cofradías de nuestra bendita Isla de León.

Comenzaré por una de las faltas mas graves de educación que existen en nuestra actual sociedad, antes de centrarme en el ámbito cofrade, me gustaría hacer un poco de memoria histórica de tal hecho. El tema de los pitos, como se le ha denominado, es una mala costumbre que hemos adoptado de la sociedad norteamericana, de la cual, como casi siempre, solemos copiar las peores cosas, y de la que nunca resaltamos algunos valores que deberíamos adoptar en ciertos ámbitos de la vida, de los cuales no es el lugar ni el momento de resaltar.

Dicha costumbre se ha adoptado como forma de agradecimiento o repulsa (se utiliza indistintamente) sólo que se ve matizada por el acompañamiento que estos tengan, pero que en ambos casos, a mi parecer, constituyen muestra inequívoca de una población sin cultura y mucha menos educación.

Mostremos un caso bastante claro. Madrugada del Viernes Santo, salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la plaza llena de gentes esperando la salida de la devota imagen del Nazareno, a esto que se escucha el Himno Nacional (dejemos apartado el especial recogimiento y respeto con el que cualquier español debe escucharlo) y la mayor parte de las personas que en la plaza esperan la salida de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno como una gracia (no me queda otra forma de ver esa reacción) se disponen a silbar de forma indiscriminada a la vez que otras personas se dedican a aplaudir.

Visto muchos casos de este fenómenos creo que tengo el derecho de exponer algunas características del mismo.

Suelen ser personas de una edad joven (aunque no tiene por que ser así), que en su mayoría no han pisado una Iglesia (algunos incluso se llaman cofrades) en su vida salvo en los actos de la BBC (Bodas, bautizos y comuniones), y que su respeto a una imagen llega hasta el punto de llamar a las imágenes con los apelativos de “El Viejo”, “El Pureta”, “El Gitano” o “La Lola”, caso este que abordaremos en otro artículo. Gentes que con los silbidos no sabemos aún si muestran su aprobación o su condena, ya que como le hemos dicho, los pitos suelen usarse indiscriminadamente para ambos casos. Gentes que aún no conocen el verdadero significado de la Semana Santa, que para ellos no es más que una semana en la cual no tienen clase (los más jóvenes) y podrán emborracharse mientras en algunos casos increpan a personas que viven su fe públicamente.

¿Respeto? ¿Qué es el respeto? ¿Pierde el respeto una persona que anda delante de un paso y aplaude, se emociona y vive de forma intensa las procesiones? ó ¿Pierde el respeto aquel que pita, abuchea, silba a una imagen?

Por mi propia experiencia les digo que aquellos que andan delante de un paso en una bulla son en su mayoría personas comprometidas con cofradías, gentes que trabajan, y dedican mucho de su tiempo libre por engrandecer esta semana y todo lo que ella conlleva, personas que en su mayoría son cristianos, y no unos borrachos ávidos de formar “jaleo” a costa de otras personas que hacen posible esto cada año.

No quisiera solo centrarme en la salida de los Titulares de la Hermandad del Nazareno, grabados están otros momentos tales como Prendimiento por Capuchinas, Gran Poder en Ancha y como caso especial que ahora detallaré Misericordia en Ancha.

Vuelvo a otro momento de esta pasada Semana Santa, horas antes del que antes describía, el paso de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia comienza su bajada por la calle Ancha, buscando la vuelta a su barrio. A esto que un grupo de jóvenes (algunos de ellos pertenecientes a alguna hermandad del Domingo de Ramos, incluso pertenecientes a su Junta de Gobierno) comienzan a pitar al paso del misterio de la Misericordia. Yo, como tantos de los que allí estábamos, agachamos la cabeza y solo pudimos pensar en la vergüenza ajena que sentíamos por la actitud de unos cuantos, que sí señores, ¡estaban abucheando a Cristo!, algo penoso. Luego me dirán que era por la carga, que si por el hablar de los capataces o por no se cual motivo, y yo siempre digo lo mismo: ¿Pensáis en todas las personas que vienen de fuera a ver nuestra Semana Santa?, ¿Qué creéis que pensaron en aquel momento? ¿Qué pensaron al ver por Canal Sur la salida de Jesús Nazareno? Pues si, vergüenza, vergüenza ajena de una ciudad que hace llamarse cofrade, y que de cofrade aún no tiene ni la c de cristiano, que es el paso previo para ser cofrade. No hablo de Sevilla, ni de Málaga ni de Huelva, me traslado al pueblo más humilde de nuestra geografía andaluza y veo un total recogimiento ante la única Hermandad que procesiona, ese pueblo señores es mucho más cofrade que el nuestro, por mucho que queramos tener bordados de no se quien, orfebrerías carísimas o las tallas mas veneradas.

Por todo ello me gustaría que el próximo 23 de Octubre no se volviera a repetir lo acontecido madrugada tras madrugada cuando Nuestro Padre Jesús Nazareno está en la calle. Ese día mucha gente de otros lugares estarán allí, serán uno más viendo la salida extraordinaria, y será penoso que otra vez volvamos a dar la imagen de pueblo cateto y cavernícola por la cual se nos conoce en muchos lugares. El rezo, el aplauso o el propio silencio son formas emotivas y correctas de expresar el consentimiento o no ante cualquier hecho (cofrade o de la vida cotidiana).

Los pitos, son vergonzosos y solo muestran el lado más neardenthal de las personas, sin duda alguna una FALTA DE RESPETO.

En la Isla, ¡Pitos NO!

¡Sí al respeto y a la educación!

 

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