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Propuesta para una Procesión Magna en 2010

ACTUALIZADA A 4 DE OCTUBRE DE 2005

JORNADA DE CELEBRACIÓN: La jornada idónea sería la del Sábado Santo, pues no interfería con las estaciones penitenciales ordinarias de nuestras hermandades, siendo así una procesión con carácter propio y distinta de aquellas. El Viernes Santo ocasionaría problemas en la organización, pues las hermandades de ese día estarían en la disyuntiva de integrarse en la Magna o realizar sus procesiones de manera independiente. Si optaran por lo primero se plantearían incógnitas que afectarían a muchos de los aspectos que deben contemplarse para la organización de una Magna en San Fernando, y que expondremos a medida que los vayamos tratando. Lo contrario también supone ciertos inconvenientes para que no interfirieran horarios e itinerarios.

AÑO DE CELEBRACIÓN: el 2010 parece ser la fecha planteada, Bicentenario de la apertura de las Cortes en la Villa de la Real Isla de León. Aunque desde esta web ya hicimos notar en su momento lo paradójico de aprovechar una conmemoración de carácter laico como excusa para la organización de un acontecimiento extraordinario religioso, sin embargo tenemos el cercano ejemplo de Chiclana que aprovechó el VII Centenario de fundación de la ciudad. Por otro lado, no existe en el calendario cofrade isleño ninguna efeméride de relevancia en muchos años; quizás el Bicentenario de la hermandad de Santo Entierro en 1995 pudiese haber servido como impulso de un "Santo Entierro Grande".

Además, como sabemos que los más críticos le sacarán punta a cualquier aspecto de esta iniciativa, es bueno recordar que la apertura de estas Cortes constituyentes alumbraría dos años después la primera constitución de nuestra historia, y que la misma, en su artículo 12 decía "La Religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única y verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas, y prohibe el ejercicio de cualquier otra", así que no se trataba de una norma fundamental rojilla o atea. Suponemos que el Ayuntamiento se sumaría entusiasmado a la idea de realzar los actos conmemorativos de tan histórica fecha y que tanto quieren hacer calar en el pueblo isleño (léase fiesta local del 24 de septiembre).

HORARIO E ITINERARIO: insistimos en la idoneidad del Sábado Santo (3 de abril de 2010). Para tratar de eludir la más que previsible oposición eclesiástica sería conveniente que la Procesión no interfiera con las celebraciones de la Pascua de Resurrección. En este sentido, todos los pasos deberían estar de vuelta en sus sedes canónicas antes del comienzo de la vigilia pascual.

Entre los posibles itinerarios, cabría la posibilidad de organizar uno que abarcara el tramo de calle Real que va de la Plaza de la Iglesia a la confluencia con la calle Almirante Faustino Ruiz (junto a la parroquia de San Francisco). Borriquita debería pasar frente a la Iglesia Mayor en torno a las 17:00, y el último paso creemos que debería y podría enfilar el tramo final sobre las 20:00 aproximadamente; aunque para una mayor hacen falta cálculos más precisos, para los que nos reconocemos incapaces.

Las ventajas que ofrece este itinerario son varias: amplitud, necesaria para un acto que se presumiría multitudinario; zona céntrica y equidistante de las cofradías erigidas en iglesias periféricas. Por su parte, las hermandades de San Francisco se recogerían nada más recorrer el itinerario, Santo Entierro seguiría hasta el Carmen y Humildad y Paciencia podría tomar Almirante Faustino Ruiz camino de La Ardila. El resto utilizarían las calles Colegio Naval Sacramento y Calderón de la Barca como vías paralelas de evacuación en sus itinerarios de vuelta (que habrían sido empleadas por las hermandades anteriormente mecionadas para buscar la Plaza de la Iglesia al comienzo de la Procesión). También cabría la posibilidad de bordear la Plaza del Rey y la Alameda, aumentando así en unos metros el recorrido y quebrando en algo la excesiva linealidad del itinerario.

Realizar la "carrera del Corpus" (inicio y fin del recorrido común en la Plaza de la Iglesia) podría ser otra opción, así como itinerarios que incluyeran el paso por otras zonas, como calle Ancha, Rosario, o curvas de Capitanía; pero siempre discurriendo por el centro de la ciudad-

Sin embargo, no se nos escapa el problema que supone la recogida de los tres pasos de la Pastora, pues sería del todo imposible la celebración de la vigilia en esas condiciones; habría que ser imaginativo con la solución (¿recogidas de Ecce-Homo y Misericordia en sus casas de hermandad?, ¿en otro templo?, ¿rapidísimo desmontaje al ser de los primeros pasos en pasar?). El problema se evitaría saliendo el Viernes Santo, pero es la única ventaja de ese día, pues son más los inconvenientes que plantea (salvados en parte con una Procesión Magna por la mañana).


ORDEN DEL CORTEJO:
lo ideal sería que estuviesen presentes todas y cada una de las hermandades isleñas de penitencia con sus pasos de misterio (obviando todos los palios), sumando un total de veinte pasos. A continuación, os exponemos la ubicación que podrían tener los mismos dentro de la procesión (pensada para un Sábado Santo), siguiendo para ello el orden bíblico, y contando única y exclusivamente con aquellas imágenes que cuentan con hermandad propia en la actualidad:

 

Cristo Rey
Huerto
Prendimiento
Columna
Ecce-Homo
Medinaceli
Gran Poder
Afligidos
Nazareno
Misericordia
Humildad y Paciencia
Perdón
Expiración
Sangre
Vera-Cruz
Caridad
Redención
Soledad
Santo Entierro
Dolores de Servitas

 

El orden que proponemos está sujeto a interpretaciones y modificaciones. En este sentido, es precisa indefectiblemente la aquiescencia de las hermandades propuestas para integrar la Magna, no hay que dar por supuesto una contestación unánime y favorable; aunque eso también dependería del propio decreto del Obispo autorizando la Magna, pues cabe la posibilidad de que la participación en la misma fuese obligatoria, como así ocurrió en Jerez en 2000.

En cuanto a la precedencia en el cortejo de unos pasos respecto a otros, la ubicación de Medinaceli podría ser discutible, y preceder a Ecce-Homo, debido a que no está del todo claro el momento evangélico exacto que representa. Nos encontramos luego con los nazarenos y crucificados, surge la duda ¿todos o sólo algunos?. En cualquier caso, el orden entre los nazarenos podría ser sometido también a estudio, nuestra propuesta alterna los pasos que portan una sóla imagen (Gran Poder y Nazareno) con los de misterio (Afligidos y Misericordia). Entre los crucificados de Sangre y Vera-Cruz, la duda sería quién precedería a quién.

Otro tema a debatir sería la inclusión de Humildad y Paciencia, pues hay quienes consideran que se trata de un paso alegórico; nosotros optamos por tomarlo como el momento previo a la crucifixión, interpretado por Berraquero, eso sí, con mucha libertad. En nuestra propuesta hemos optado por la inclusión de dos dolorosas solas con paso propio: Soledad y Dolores de Servitas; la presencia de la primera de ellas no parece distuble, quizás sí la de Dolores de Servitas, aunque nosotros la consideremos como un magnífico broche para cerrar la Procesión Magna, como dolorosa sin representación evangélica concreta. Rosario también podría participar si así lo quisiese, aunque nosotros no la hemos contemplado (dado el carácter acofrade de esta hermandad no sería de extrañar que ni quisiesen participar). Otra variable sería la hipotética realización de un paso de misterio en el que se incluyese al Stmo. Cristo de la Buena Muerte, ya fuera porque la propia Orden Servita contara con el mismo para entonces, o porque se colocora dicho crucificado sobre un paso, y no siendo portado a hombros como hasta ahora (también podría ser la cruz de guía que abriese el cortejo de la Magna, eso sí).

Indudablemente, de celebrarse la Procesión un Viernes Santo, se viene abajo este esquema, pues las hermandades que salen ese día tendrían que decidir entre integrarse o no. Si hiceran los primero, no sería justo que debiesen renunciar a sus pasos de palio (en los casos de Desamparados y Santo Entierro), aunque ello supondría nuevas dificultades para la organización del cortejo. Quizás la solución para una Magna en Viernes Santo sería que saliese bastante temprano por tarde (sobre las cuatro) o que fuese incluso matutina.

REPRESENTACIONES DENTRO DEL CORTEJO: lo mínimo imprescindible sería la presencia de las respectivas juntas de gobierno y grupos jóvenes, precedidos los pasos del correspondiente cuerpo de acólitos. Debería ser objeto de estudio y análisis la posible presencia de otros hermanos, cuyo número en cualquier caso no debería ser excesivo para evitar alargar desproporcionadamente el cortejo. Otra cuestión sería la vestimenta de estas personas, ¿con túnica o sin ella? debería ser una decisión que tomasen de forma conjunta las hermandades y la autoridad eclesiástica competente.

Sobre la posibilidad de contar con representaciones militares o municipales, dependería del día de celebración; de ser el Viernes Santo, con Santo Entierro dentro, es obvia su inclusión, si es el Sábado Santo quizás su presencia fuera más complicada (especialmente en lo que a la militar se refiere). Sí debería contarse, y puede que a su pesar, con el clero local en pleno, incluso parece lógico que la presidencia la ostente el Obispo de la Diócesis.

CARGADORES: este es posiblemente uno de los principales escollos para la organización de una Procesión Magna con un elevado número de pasos. Si mantenemos la hipótesis de veinte pasos serían precisos, aproximadamente, unos 700 cargadores. Si la situación en el mundo de la carga en 2010, fuese igual la actual tendríamos el siguiente panorama:

JCC, que cada Lunes Santo moviliza a casi todos sus socios para portar cinco pasos,estaría por ver que fuese capaz de sacar los once que integrarían la Magna y que cargan cada año (Huerto, Ecce-Homo, Medinaceli, Afligidos, Humildad y Paciencia, Perdó, Expiración, Caridad, Redención, Soledad y Santo Entierro). Las respectivas cuadrillas de hermanos o de la hermandad se responsabilizarían de los nueve restantes (Cristo Rey, Prendimiento, Columna, Gran Poder, Nazareno/Vera-Cruz, Misericordia, Sangre y Servitas); sin embargo este cálculo es engañoso teniendo en cuanta que muchos de estos cargadores lo son en más de una cofradía; una posible solución sería ir completando las diferentes cuadrillas con los cargadores de los palios. Quizás hubiese que recurrir a cargadores de fuera, o a crear cuadrillas "de aluvión" específicas para este acontecimiento.

En todo caso, y vista la polémica que siempre rodea a este tema (y que algunos irresponsables se encargan convenientemtente de aventar), podría ser la carga la que se "cargase" la celebración de la Magna, ya fuera por problemas inherentes a la celebración de un evento de estas características o por otras generadas artificialmente.

ACOMPAÑAMIENTO MUSICAL: partimos de la premisa de que, debido a la cercanía entre un paso y otro, es impensable un acompañamiento para todos y cada uno de ellos. Tomando como ejemplo a otras localidades, normalmente se opta por una banda de cornetas y tambores abriendo carrera y una banda de música cerrando el cortejo, intercalando por medio capillas de música (o incluso en absoluto silencio).

De todos modos, si tomamos por bueno el dicho de que en San Fernando la gente sale a la calle cuando suena un tambor, quizás este tipo de acompañamiento musical fuese demasiado sobrio para lo que se está acostumbrado. Es por ello que, al tratarse de una ocasión excepcional y si las circunstancias lo permitiesen, podríamos contar con la presencia de todas las bandas y agrupaciones existenes a día de hoy, Municipal, Nazareno, Cruz Roja, Lágrimas, Humildad y Paciencia, Virgen del Carmen, así como las diferentes capillas musicales isleñas. En este sentido, se podría intentar ubicar a todas y cada una de ellas dentro de la Procesión, procurando en la medida de lo posible que no interfieran los sonidos de una con las de otra.

Las agrupaciones musicales podrían acompañar los primeros pasos, dejando las bandas de música y las capillas para los del final. Puede que incluso, se consiguiese hacer coincidir, ciertas bandas con determinados pasos (Lágrimas con Columna, Nazareno con ídem). El acompañamiento musical durante los traslados de vuelta de cada paso a su templo, tras la Magna, podría dejarse a la elección de cada hermandad.

COSTES Y BENEFICIOS: un acto extraordinario de estas características y debidamente organizado y promocionado supondría grandes ventajas para la ciudad y para las propias cofradías. Aparte del mensaje catequético y el contenido religioso del acontecimiento, no podemos obviar otros aspectos, como por ejemplo el turístico. Al alto número de personas que ya suelen contemplar los desfiles procesionales cada Semana Santa, se sumarían visitantes, curiosos y capillitas de toda especie (más aún si se organizase un Sábado Santo). La ciudad registraría una alta ocupación hotelera y una importante actividad económica en ese día, y por extensión, las jornadas previas. Seguramente se daría una significativa cobertura informativa por parte de medios de fuera de la ciudad.

Del mismo modo, las hermandades y cofradías tendrían un inmejorable escaparate para darse a conocer y hacer historia en una jornada memorable y que permanecería en el recuerdo de muchos isleños, cofrades o no. Esta ocasión, que seguramente no se volvería a repetir en muchos años, sería la ocasión perfecta para que determinadas hermandades mostraran una imagen diferente a la que suelen dar en su habitual día de salida, recuperando al menos por un día ciertas estéticas perdidas (como al Stmo. Cristo de la Expiración con su corona de espinas y potencias de plata, o a la imagen titular de cofradía ardileña desprovisto de estos últimos aditamentos como así lo hacía en sus primeros años). En el exorno floral también podrían hacerse innovaciones. Este acto serviría como acicate para mejoras en el patrimonio de las hermandades, aunque para entonces es muy probable que aún siguiensen incompletos varios de los pasos que partiparan en la procesión.

Los costes que supondría para San Fernando y las cofradías serían mínimos, en comparación con las ventajas. La ciudad tendría que soportar, eso sí, un nuevo día de cortes de tráfico, pero más allá de eso todo son aspectos positivos. Y el desembolso económico para las hermandades no sería ni de lejos, el de una segunda salida procesional, pues no sólo se saca un paso menos, además del significativo ahorro en cera. Por otro lado, los gastos florales no son los mismos para un paso de misterio que para de uno de palio, y éstos últimos no participarían en la Magna. Ahorro también en el acompañamiento musical, pues no sería muy descabellado pensar en un ofrecimiento gratuito de las bandas y capillas, o al menos en un reparto de los gastos. De todos modos, las instituciones civiles deben patrocinar y subvencionar la organización de este acontecimiento.

CONCLUSIÓN: podría tratarse de un auténtico revulsivo para el mundo cofrade isleño en particular y para San Fernando en general. Un grandioso acontecimiento que se merecen este ciudad y sus habitantes.

En cualquier caso, deberíamos ser optimistas al respecto y no caer en la resignación. Con un Consejo con iniciativa y capacidad organizativa, unas juntas de gobierno favorables y dispuestas al evento y la colaboración del Ayuntamiento, y el apoyo y colaboración del clero, este ilusionante reto podría hacerse realidad.

 

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