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Me considero un gran aficionado a la lectura cofradiera,
no son pocos los boletines, folletos, artículos (confesos o inconfesos
), periódicos, etc ... que caen en mis manos con el objeto de ser
devorado sistemáticamente por el sentido cofrade por excelencia:
el de la vista. El verdadero problema aparece cuando únicamente
nos quedamos en lo visual y no utilizamos un sentido no tan cofrade: el
común. La consecuencia directa del literal atracón es el
aburrimiento que otorga la oficialidad y las falsas buenas maneras. Mientras,
la solución hallada por los inquietos capillitas molesta a dirigentes,
redactores y neocatólicos de chaqueta y sínodo: internet.
La ventana anónima de esta inmensa caja de Pandora permite, bajo
recurrentes seudónimos, una deslenguada manifestación de
sinceridad y radiante elocuencia oculta que, sin embargo, refleja el "estado
de excepción" informativa de nuestra religiosa villa. Como
si de internet se tratara, ofreceré inconfesamente mi vivaz opinión
sobre unos hechos que merecen una virtuosa reflexión.
La poca originalidad en el título podría hacer pensar a
cuantos se deleiten con la lectura del presente boletín, que se
trata de un artículo costumbrista; historicista, barroquizante,
o simplemente, políticamente correcto como tantos otros que llenan
nuestros insulsos espejos de dignificación ( boletines, para quien
no sepa leer más allá de las líneas)..Por el contrario,
reflejaré mi indignación por el trato vejatorio que este
pueblo está otorgando a la Asociación Josefina y a su titular.
En 1.800 la plana mayor de nuestro ayuntamiento realizó
un Voto perpetuo de Acción de Gracias a San José, y dos
años más tarde lo nombra Patrón de la naciente localidad.
EL 9 de Febrero del presente año se cumplieron dos siglos de dicho
acontecimiento, pero ¿dónde estaba esa plana mayor de nuestro
ayuntamiento). En el cielo, viendo como sus sucesores se "divertían"
con el pregón de carnaval, un acto institucional dotado de increíbles
recursos estéticos y económicos. Mientras nuestro Corpus,
la Patrona en sus habituales visitas, o la propia Semana Santa se conforman
con poco (quizás el Consejo de Hermandades y Cofradías tenga
que salir de su vulgaridad oficialista Y asumir de una vez por todas la
tarea de defender y ensalzar a las cofradías, aunque sea montándose
en una batea, que es lo que parece que da resultado). El pregón
poca culpa tiene de la total inhibición del pleno municipal en
todo lo referido a la religiosidad. Ahora la nueva epidemia de la que
tiene que librarnos el milagroso San José se llama hipocresía
y secularismo barato (y eso que dicen que nuestro alcalde es capillita.
Como siga así, se presentará a las próximas elecciones
por Izquierda
Unida).
Pero no pensemos sólo en el ayuntamiento. ¿Y
las propias cofradías ? Desde el resurgimiento de la Asociación
Josefina he tenido la oportunidad de asistir a varias Funciones en honor
de San José y, por tanto, he comprobado de primera mano el discurrir
de representaciones cofrades (al formar yo parte de ellas). Todavía
hay un número importante de Corporaciones que no han asistido a
ninguna, ¿no es el Patrón de los isleños? La falta
de consideración para con los Josefinos llega hasta un punto, en
el que el propio órgano aglutinador de las cofradías los
discrimina en sus actos y actitudes y ejemplos de sobra conocidos son:
la Funciones del Resucitado, el pregón, la presentación
del cartel, la apertura del curso cofrade, la felicitación de navidad...
¿ por qué no han sido informados? ¿merece este tratamiento
la entidad que venera al
En otro orden de cosas, una de las cualidades con que se facultan a los
cofrades es el detallismo ceremonioso y quasiprotocolario, en actos religiosos.
Pues bien, mi cercanía a una Corporación Pastoreña
me ha permitido ver como en varias Funciones el banco presidencial, reservado
a las principales autoridades, era ocupado con todo merecimiento por la
Hermandad de la Patrona, mientras que mis amigos josefinos eran relegados
varios bancos más atrás, ¿ a caso no hay igualdad
de patronazgos?
El colmo del disparate lo encontramos en las entidades que
forman parte del comité de honor del bicentenario del patronazgo
josefino. Porque son doscientos años de Patrón, no cincuenta
del Voto ni de la fundación de la Asociación, ¿errores
tipográficos o gráficas de tipos desinteresados? Algunos
han aceptados pertenecer al comité de honor y no saben ni siquiera
que efemérides se está celebrando. ¿Como se puede
realzar la figura del Patrón, si en la misma parroquia hay corporaciones
(por muy ordenadas que se crean) que no van a las Funciones organizadas,
o simplemente, no tienen en cuenta la efemérides y dedican sus
"cestas y puntos" a centenarios ya pasa- dos? Un poco de cordura
e interés, que no estamos jugando a los muñecos.
Y todavía queda el 1 de Mayo, miedo me dan estos neocatólicos
de sínodo y estatutos caducados. En definitiva, tendré que
esperar al 15 de Agosto para ver como una Hermandad sabia y coherente
levanta su celestial trono pastoreño a golpe de martillo de la
presidenta Josefina
Jaime Mayor Domo
P.D.: Habrá quien tras la lectura del bondadoso repaso,
se dedique a la búsqueda del culpable, mencione lo inoportuno del
mismo o simplemente, apele al espíritu cofrade, es decir, intentar
ocultar bajo la alfombra el polvo que emana de la hipocresía, sin
tener en cuenta que en él disfrutan los ácaros, que molestan
en forma de alergia a los profesionales del decoro y la compostura. Lo
importante no es el quién o el cómo se dice sino lo que
se dice. Reflexionemos pues.
He dicho.
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